o   Sostendrá una charla con la periodista Irma Gallo, el martes 13 de septiembre a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes; entrada libre

 

o   “No creo que haya escritura femenina y masculina”: Sandra Frid

 

Sandra Frid, autora de cinco novelas y un libro de cuentos con personajes femeninos entrañables, tanto de ficción como de la vida real, charlará acerca de su trayectoria con la periodista Irma Gallo, el martes 13 de septiembre a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, como parte de Mujeres de letras, ciclo que distingue el trabajo de destacadas escritoras. La entrada será gratuita.

 

“Tenemos que hablar de la experiencia que va uno adquiriendo con el tiempo, con la escritura, con las lecturas”, explica Frid al hablar de su obra, la cual, después de seis títulos publicados, luce vigorosa, pero también con una amplia diferencia entre sus primeras historias y las más recientes. Viaje fugaz (1995), una recopilación de cuentos que comenzó a escribir en un taller literario, le abrió las posibilidades de seguir escribiendo.

 

“Desde ahí decidí escribir y no he dejado de hacerlo. Empecé con cuento, como, creo, lo hace la mayoría de los autores”, detalla. A través de su mirada (2003) fue su primera novela. Posteriormente, con Mujer sin nombre(2007) obtuvo el Premio de Novela del Grupo Editorial Vid. En esta historia emprendió un viaje por las relaciones humanas al abordar el matrimonio disminuido de una mujer, el cual colapsa cuando ella se enamora del esposo de su mejor amiga. “Es un ejercicio que hice más juguetón”.

 

Estos tres libros marcaron su primera etapa como escritora. El cambio vino después, con sus tres recientes novelas publicadas, en las que entró al terreno de la novela histórica. En Reina de Reyes (2014) llevó a cabo una exploración de la vida de Alfonso Reyes a partir de la mujer con la que compartió su vida: Manuela Mota de Reyes, quien cautivó a Frid.

 

“Leí en un suplemento cultural una entrevista que le hicieron a Manuelita Mota cuando era viuda de Reyes. ¡Qué mujer tan interesante! Me llamaron la atención algunas anécdotas sobre su vida con Reyes y pensé escribir una novela sobre ella, pero inmediatamente me di cuenta del peso de Reyes. Entonces decidí escribir la novela sobre Reyes, contada a través de su esposa”.

 

La aparición de mujeres en la narrativa de Sandra Frid había sido constante. Antes de esta novela fijó su atención en otro personaje bastante conocido: Edith Stein, de origen judío, y famosa por haber sido discípula del filósofo Edmund Husserl. Se convirtió al catolicismo y, como monja carmelita, fue asesinada en el campo de concentración de Auschwitz. En 1987 fue beatificada por el papa Juan Pablo II.

 

Luz entre ceniza (2012) “fue mi primera novela histórica y requirió bastante investigación. Yo estaba escribiendo otra novela. De pronto apareció en mi computadora la biografía de Edith y cuando la leí dije: ‘Tengo que abandonar mi proyecto y dedicarme por completo a investigar quién fue esta mujer’, porque atrajo poderosamente mi atención.

 

“Fue sumamente inteligente; una de las primeras mujeres en obtener un doctorado en filosofía. Nació en Prusia en una familia judía. Leía a Santa Teresa de Jesús y eso detonó en ella el interés por el catolicismo, al cual se convirtió. Después se hizo monja carmelita. Siempre luchó por dar cátedra, lo que nunca logró, primero, por ser mujer, y después, por ser judía. Cuando era carmelita los nazis la buscaron. Murió en la cámara de gas en Auschwitz. Tuvo una vida muy interesante”.

 

Una de sus novelas que más retroalimentación han producido con sus lectores es la más reciente: La danza de mi muerte (2016), en la que aborda la vida de Nellie Campobello, conocida como la importante bailarina que abrió nuevas rutas en la danza en México. Sin embargo, pocos saben de su faceta como la mejor escritora de su época.Cartucho, novela de su autoría considerada parteaguas en la literatura de la Revolución Mexicana, tuvo que ser leída por Frid cuando le encargaron hacer un cuento sobre Campobello.

 

En ese momento encontró a esta mujer peculiar de la cultura mexicana y le interesó sobremanera. No obstante, la situación más impactante para Frid fue conocer el final de la vida de Campobello, pues supo que María Cristina, una alumna de ella, y su esposo, de nombre Claudio, la desaparecieron junto con un gran número de sus pertenencias sin dejar rastro alguno. “Es una parte que me tenía muy intrigada cuando yo estaba escribiendo la novela. Desgraciadamente, el tema del secuestro ahora es una palabra del diario, pero cuando Nellie desapareció no era así”.

 

A pesar de que las protagonistas de sus libros han sido mujeres, ella no cree que esa característica represente una diferencia al hacer literatura. “No creo que haya escritura femenina y masculina. Los escritores somos escritores, punto”, aclara, y ejemplifica su respuesta con Madame Bovary de Gustave Flaubert: “¿Quién supondría que este libro fue escrito por un hombre? Yo pienso que no hay ninguna diferencia”.

Hablar de estos personajes en sus novelas llena de grandes satisfacciones a Sandra Frid “en muchos sentidos, porque he descubierto a estas mujeres y a ese entorno en donde ellas se han movido. He aprendido mucho, y como amo la literatura, estoy contenta de poder transmitir estas historias y que la gente se apasione por la lectura”, dice convencida, porque, además de todo, acota entre risas: “Estas mujeres son las que me andan persiguiendo, más que yo a ellas”.