• Reúne imágenes de escritores de México y de otras latitudes que la artista retrató como parte de su vida en común con Salvador Elizondo
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  • La inauguración será el sábado 31 de mayo, a las 12:30 horas, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia
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  • “El destino me llevó a unirme al escritor Salvador Elizondo, quien me alentó a llevar siempre mi cámara para registrar los momentos literarios”, Paulina Lavista
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El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), por medio de su Coordinación Nacional de Literatura, invita al público en general a la inauguración de la exposición fotográfica, Crónica personal: la vida literaria en México (1968-2000),que presenta Paulina Lavista en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, el sábado 31 de mayo, a las 12:30 horas.

 

Esta exposición muestra imágenes capturadas por la lente de Paulina Lavista, quien consiguió presenciar y capturar imágenes de escritores de México y de otras latitudes durante su vida en común con Salvador Elizondo, así como algunas otras que logró plasmar durante su búsqueda por inmortalizar el momento espontáneo en el que se revela una faceta desconocida del ser de un escritor.

 

En la exposición fotográfica Crónica personal: la vida literaria en México (1968-2000), el público podrá observar en una primera etapa imágenes tomadas en 1968, fecha significativa en la vida de Paulina Lavista en el terreno profesional, y, coincidentemente, momento emblemático en la historia de México y del mundo; y cierra con el inicio o fin de un milenio, solo por delimitar así un periodo en el ejercicio creativo de la fotógrafa.

 

Paulina Lavista (Ciudad de México, 1945) se formó en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM (CUEC). A finales de 1968 abandonó el cine para dedicarse completamente a la fotografía. De manera autodidacta, aprendió a revelar y a ampliar su material. A partir de entonces, Lavista desplegó una actividad constante y sus imágenes aparecieron en las principales revistas y suplementos culturales, tanto nacionales como internacionales.

 

Las fotografías presentadas en la exposición Crónica personal: la vida literaria en México (1968-2000), ponen al descubierto imágenes de escritores como Juan José Arreola, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, José Gorostiza, Augusto Monterroso, Álvaro Mutis, José Emilio Pacheco, Octavio Paz, Elena Poniatowska y Juan Rulfo, solo por mencionar algunos de una serie de más de cincuenta obras.

 

“Durante toda la época que me ha tocado vivir, he experimentado encuentros con literatos de muy diversa índole y circunstancia. Desde niña viví rodeada de intelectuales, empezando por mi padre, Raúl Lavista, compositor de música y melómano. Él y su selecto círculo de amigos despertaron en mí, ya de adolescente, la curiosidad por el saber, gracias a sus interesantes conversaciones: los escuchaba hablar de temas apasionantes entre cuyos intervalos disfrutábamos El mar de Debussy o las sonatas de Beethoven”, escribó Paulina Lavista para la presentación de esta exposición.

  

“Los escritores me asombraban por su capacidad para desarrollar esas historias que me llevaron a la experiencia incomparable de la lectura. ¿Cómo olvidar la emoción ante Tom SawyerEl libro de la selvaMujercitas, o la biografía de Madame Curie y Sed de vivir? Más adelante, fueron los cuentos del gran Edgar Allan Poe, La vida de las abejas, mi pasión por Dante y Dostoievski, por Jorge Luis Borges, Martín Luis Guzmán y Juan Rulfo, y demás autores de libros maravillosos que he leído de tantos que me faltaron”, agrega en la presentación.

 

Paulina Lavista permite a través de las imágenes capturadas por su lente, vislumbrar expresiones, gestos, y posturas irrepetibles. Algunas escenas con las que Paulina Lavista arma su crónica literaria y que ahora nos comparte son la escritura en la arena de Salvador Elizondo, la biblioteca de Alí Chumacero, Borges en México, la sonrisa de Octavio Paz, las manos en libertad de Juan Rulfo, entre muchas más.

 

“El destino me llevó a unirme al escritor Salvador Elizondo, quien me alentó a llevar siempre mi cámara para registrar los momentos literarios —por llamarlos de alguna manera—, que compartimos a lo largo de treinta y ocho años. Así logré capturar algunos de esos instantes de tantos otros que se me fueron”, agrega Paulina Lavista, quien ha merecido en tres ocasiones la Beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte; en 2002, el reconocimiento Tlacuilo de Oro, otorgado por el Salón de la Plástica Mexicana; y en 2013, la Medalla al Mérito Fotográfico, concedida por la Fototeca Nacional de Pachuca del INAH.

 

Crónica personal: la vida literaria en México (1968-2000), cuenta con las fotografías y curaduría de Paulina Lavista, la coordinación general de Rosalía Chavelas, así como la coordinación técnica de Beatriz Castillo. En el apoyo técnico intervinieron Óscar López Arizpe, Alfredo Martínez Amador y Juan Hugo Pérez, mientras que en el diseño gráfico estuvieron involucrados Salvador Castañeda y Ana Claudia Quijano; en tanto que Hugo Bautista, Alfredo Martínez y Augusto Santillán se encargaron del montaje.