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La Fundación para las Letras Mexicanas lleva la literatura lúdica a Bellas Artes

*** Como parte del ciclo La Fundación para las Letras Mexicanas en Bellas Artes, cuatro jóvenes escritores ofrecerán una lectura de su trabajo más reciente

*** Los escritores Javier Peñalosa, Alejandro Albarrán, Lucía Leonor Enríquez y Guillermo Espinosa Estrada hacen de la escritura una experiencia sin solemnidades

 

Fundación para las Letras Mexicanas El humor, se ha dicho, es una de las mejores armas para formular efectivamente una crítica y develar así el lado oscuro de la existencia, del amor o del poder. El manejo del humor como arma y herramienta de escritura ha tenido en la literatura mexicana a excelentes exponentes, como son Julio Torri, Juan José Arreola o Jorge Ibarguengoitia, por mencionar algunos, tradición que en la actualidad cuenta con notables exponentes.

 

Una muestra de esta escritura lúdica que actualmente desarrollan los jóvenes escritores mexicanos, podrá apreciarse en la próxima edición del ciclo La Fundación para las Letras Mexicanas en el Palacio de Bellas Artes, que organiza la Coordinación Nacional de Literatura del INBA, en colaboración con la Fundación para las Letras Mexicanas, en la cual se presenta una mesa de lectura con algunos de los autores que hacen una literatura alejada de solemnidades.

 

 

Como parte del ciclo La Fundación para las Letras Mexicanas en el Palacio de Bellas Artes, ex becarios y becarios de la Fundación se reúnen una vez al mes para leer una muestra de su producción más reciente y dialogar con el público acerca de su proceso creativo. En esta ocasión Alejandro Albarrán, Javier Peñalosa, Lucía Leonor Enríquez y Guillermo Espinosa Estrada leerán una muestra de su obra más reciente el próximo miércoles 27 de julio a las 19:00 horas, en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes.

 

Aunque los autores que componen esta mesa cultivan diversos géneros literarios (Alejandro Albarrán es poeta, Javier Peñalosa es narrador, Lucía Leonor Enríquez es dramaturga, mientras que Guillermo Espinosa Estrada es ensayista), la nota común en esta polifonía de voces es el ejercicio de una escritura que pone el acento en el aspecto lúdico de la literatura.

 

Como explica en entrevista Guillermo Espinosa Estrada, la idea al momento de conformar el grupo interdisciplinario que participará en esta lectura, fue congregar gente que hiciera cosas lúdicas. “Incluso, apunta el escritor, la mesa podría titularse, precisamente, Desviaciones lúdicas, porque todos nosotros hacemos cosas cómicas y un tanto ligeras, aunque sin ser superficiales”.

 

Según detalla Guillermo Espinosa Estrada, el principal punto de contacto entre estos autores es el aspecto lúdico de su trabajo, sin embargo ello no se limita a la intención de ser graciosos, sino en el acto de reelaborar juguetonamente los géneros literarios. Una vertiente de esta actitud es la poesía de Alejandro Albarrán, quien en su obra rompe esquemas y moldes tradicionales.

 

“Alejandro Albarrán utiliza textos ya escritos (notas periodísticas, manuales de instrucciones, etc.) y a través de una edición poética hace un nuevo texto que expresa otras ideas aunque, siempre, permanece la nostalgia de su modelo”, explica Guillermo Espinosa.

 

Por su parte, Javier Peñalosa, aunque poeta, es también escritor de literatura infantil, ámbito en el cual ofrece una narrativa muy libre. Al respecto, apunta Guillermo Espinosa Estrada: “Los textos de Peñalosa son fantásticos, juguetones, libres. Un ejemplo claro es su libro El día que María perdió la voz".

 

En este tenor, para Guillermo Espinosa, la dramaturga Lucía Leonor Enríquez se distingue por su tino único para hacer reír. “Sus personajes son un tanto tétricos, absurdos, pero al mismo tiempo pueden llegar a ser entrañables. Su libro Nadie se va a reír es una colección de piezas breves, en la cual tales rasgos se hacen evidentes”, resume.

 

Sobre su propia obra ensayística, Guillermo Espinosa apunta que su intención es alejarse del ensayo que diserta sobre libros, pues prefiere enfocarse en la risa, la cual es, opina, “la coartada perfecta”. Con este objetivo en mente, los ensayos de Guillermo Espinosa tratan sobre “cosas chistosas”: la sitcom (Situation Comedy), la comedia romántica, la comedia musical, Les Luthiers, etcétera.

 

Alejandro Albarrán Polanco (ciudad de México, 1985) fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del estado de Veracruz en los periodos 2006-2007 y 2009-2010 y de la Fundación para las Letras Mexicanas de 2007 a 2009. Actualmente se dedica a la edición de libros.

 

Javier Peñalosa M. (México, 1981) Es licenciado en Educación y egresado de la escuela de escritores de SOGEM, fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de poesía en los períodos 2007-2008 y 2008-2009. Escribe guiones para televisión y escribió también la novela infantil El día que María perdió la voz (El Barco de Vapor). Es autor del libro de poesía Aviario y en 2009 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa con el libro inédito Cartografía de la memoria.

 

Lucía Leonor Enríquez (ciudad de México, 1981) es dramaturga, actriz, y traductora. Cursó el Segundo Diplomado Nacional de Dramaturgia. Fue becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas durante el periodo 2007-2009. Su obra dramática está reunida en el volumen Nadie va a reír, el cual presenta 11 dramaturgias que constituyen diversas visiones sobre los problemas inherentes a  las relaciones humanas e invitan a reflexionar sobre nuestro acontecer cotidiano.

 

Guillermo Espinosa Estrada. Doctor en Literatura Hispánica por Boston University. Ha sido becario de la Fundación para las Letras Mexicanas (2007-2009) en el área de ensayo literario. Ha publicado ensayos, artículos y reseñas en revistas como Letras libres, Nexos, Luvina, Casa del tiempo y Tierra Adentro, entre otras. La sonrisa de la desilusión, su primer libro, aparecerá bajo el sello de Tumbona ediciones a principios del 2012.